Kinshasha, Republique Democratique du Congo
Reproduzco aqui un extracto de unas letras que mi amigo y compañero Fran, ha escrito en nuestra estancia de 10 días en la República Democrática del Congo. El país que bate todos los records de todo lo peor en África:
Esto ha sumergido en una profunda y arenosa miseria a los ciudadanos
> de estas cuatro calles y bastas hectáreas ricas en flora que tienen,
> como único fin en la vida, retrasar este mismo hasta algo más de los
> 40 años. La música imprime latidos caribeños de semblante alegre con
> el que confundirse en un lugar mejor. La pobreza es tal que la
> violencia callejera impone unas reglas de juego no aptas para
> cardiacos ni visibles bolsillos pudientes; han convertido en leyenda
> el censo del país donde cada uno y cada cual roba y se prostituye
> cuanto pueda para degustar algo caliente cada par de días. Tras darnos
> Rafael, un compañero de la compañía, y yo una vuelta por la ciudad
> descubrimos que no hay ciudad si no un amasijo de chatarra y calles
> largas y sin aceras salteadas con farolas de caja eléctrica abierta y
> púas en lo alto con el fin de preservar las bombillas. Aquí en Congo,
> la basura no se recoge, es incinerada a ambos lados de la calle dando
> a luz angostos pasillos gobernados por lenguas de fétido fuego azul se
> alzan al cielo y parecen conducir a puertas infernales custodiadas por
> cancerberos. Nadie tiene ordenador, ¿Qué es eso? Nadie tiene internet
> ¿Qué demonios es eso?, en algunas esquinas de apuntalan fotocopiadoras
> ambulantes, niños empujando carros que nadie (ni siquiera Dani) podría
> mover. Como único gran edificio hemos encontrado un estadio de
> dimensiones europeas engarzado y abrazado por cintas pétreas a modo de
> calles que abandonan el estadio como los lazos son desechos en los
> regalos. Las mujeres trabajan y hacen la calle, con impresionante
> aceptación social, aceptan expedir noches por 50$ entregadas a
> satisfacer el más imposible de tus más libidinosos deseos sin condón,
> asumiendo y aceptando la tasa más alta en África si de sida estamos
> hablando (cercano al 70% de la población, Congo no es lugar para
> viejos). Desviando la mirada pueblo a dentro nos encontramos con un
> jodido paraíso terrenal. Cada vez que nos alzamos en vuelo vemos como
> la vegetación se come la tierra, el trópico cobra su máximo esplendor
> aquí, en África. Ríos y lagos dan su toque más azul a las más pobladas
> selvas inmersas en el continente abandonado. nos planteamos hacer algo
> de turismo, tal vez mañana.
Categorías: Mis experiencias

