“Occidente no sabe nada de Darfur”
Las milicias árabes arrasaron la aldea de Daoud Hari en Darfur, le arrestaron y torturaron por hacer de traductor para ONG y periodistas. Exiliado en EEUU desde hace un año, ahora ofrece su desgarrador testimonio en un libro.

¿Qué sabe Occidente de Darfur?
No sabe nada. Si no sale en los medios de comunicación, ¿cómo va nadie a saber que la gente está muriendo, que al menos tres millones de personas han tenido que huir de sus tierras y necesitan comida, medicinas? Aquí podéis comer tres veces al día, incluso vuestros perros y gatos; en Darfur muchos no saben si podrán comer una vez al día. Hay quien cree que en Darfur hay una guerra entre africanos negros y árabes.
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…ese día, tras la llegada de una milicia árabe a su pueblo, de etnia zaghawa, “por primera vez vi hombres volando encima de mí, hechos pedazos”….
Su hermano Ahmed lo alejó de la aldea para protegerlo, pero regresó al estallar la guerra civil en 2003, poco antes del ataque que les obligaría a huir y convertirse en refugiados: “Las mujeres empezaron a chillar a los niños ‘vamos, vamos’, y en el pueblo todo empezó a moverse en un torbellino de polvo y ruido. Los animales estaban enloquecidos de miedo y los asnos chillaban y rebuznaban. No veía dónde iban las balas, pero pequeños pájaros cantores descendieron volando de los árboles. Después vi cómo caían muertos al suelo, con el corazón roto por el ruido”. Los más jóvenes regresaron después para enterrar a los muertos antes de que las hienas los destrozaran. Entre ellos, estaba su querido hermano Ahmed.
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arriesgó su vida introduciendo a periodistas en Darfur y asegurándose que saliesen con vida para contar las atrocidades que allí se están cometiendo
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Ahora, con 35 años, ha recogido su testimonio en El traductor (editorial Urano), un libro que le ha permitido “expulsar la ira” y “poder dormir, al menos un poco”.
Pese haber visto y sufrido tantas atrocidades, en el libro no hay odio ni deseo de venganza.
Tendría que odiar a demasiada gente. El odio te mata por dentro. (habla muy despacio, con un hilo de voz) Escribir me ha ayudado a no desear venganza algún día. No quiero vengarme, sino que haya paz en Darfur, por eso explico lo que ocurre allí. Tengo que mantener mi cabeza dentro de mi corazón y seguir hacia delante.
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En EEUU, en Europa, la gente planea lo que quiere hacer en los próximos 20 años. Nosotros no sabemos lo que pasará en las próximas 24 horas. En África la vida es muy simple: te levantas por la mañana, hace buen día, quedas con tus amigos, dejas que pasen los días.
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“Sueltan a gente en el desierto, lejos de cualquier pueblo. Es más barato que utilizar balas para acabar con ellos”, dice.
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En una de las páginas, explica que encontraron “unas horas demasiado tarde” a una mujer violada y abandonada, que se había colgado de un árbol al ver morir de sed a sus tres hijos, cuya piel “era como un delicado papel marrón, muy arrugado”
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¿Quién puede garantizar la seguridad?
La ONU y la UE. Dicen que no pueden enviar a más tropas porque no hay seguridad, pero si hubiese seguridad, no necesitaríamos que viniesen, ¿no crees? Podríamos volver a nuestras tierras y vivir en paz.
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Categorías: Prensa, información sobre lo que ocurre en Sudan, conflicto darfur


May 24th, 2008 at 1:05 pm
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24/5/2008 Edición Impresa
ENTREVISTA CON DAOUD HARI, TRADUCTOR, ESCRITOR Y REFUGIADO SUDANÉS
Daoud Hari: “Al estallar la guerra de Darfur el 10% de mujeres fueron violadas”
MARC MARGINEDAS
BARCELONA
EDAD: 33 AÑOS
VIVENCIA HUYÓ DE SU ALDEA EN EL 2003 TRAS SER ATACADA
CARRERA TRABAJÓ COMO TRADUCTOR EN CHAD. AUTOR DE ‘EL TRADUCTOR’ (ED. URANO)
–¿Cómo describiría la situación ahora en Sudán?
–Ha empeorado mucho. En el 2005, había dos grupos armados insurgentes, las Fuerzas Armadas gubernamentales y las milicias yanyauid progubernamentales. Ahora hay 28 grupos rebeldes y tres clases diferentes de yanyauid. La semana pasada, Jartum fue atacada por rebeldes. Y si uno ha estado alguna vez en Sudán, sabe que Jartum está muy lejos de Darfur.
–¿Por qué la situación se ha vuelto incontrolable?
–Creo que el régimen sudanés necesita una situación como ésta. El Gobierno creó a los yanyauid para que lucharan contra los rebeldes y los negros africanos en Darfur. Ha logrado lo que quería. Ha expulsado a todo el mundo de sus casas. Y ahora ha creado un conflicto entre ellos. Ha pagado a las tribus y les ha empujado a ir las unas contra las otras. Es lo que el régimen necesita. Cuanto más divididos estén todos, más débiles.
–Descríbame la vida en un campo de refugiados…
–El día a día es durísimo. Lo más difícil para los refugiados es conseguir agua y comida. Para lograr leña, las mujeres tienen que salir del campo, donde están los yanyauid. Es muy peligroso y pueden ser violadas. Pero no tienen elección. En los inicios de la guerra, el porcentaje de mujeres violadas alcanzó el 10%. La situación es peor en Sudán que en Chad. Las oenegés en Sudán tienen un trabajo muy duro, porque hay muchos problemas de seguridad y no se pueden mover con facilidad. Pero incluso en Chad, los yanyauid han atacado desde Sudán a los campos de refugiados.
–¿Hasta qué punto es imposible para las gentes de Darfur regresar a sus aldeas?
–Le voy a dar solo un ejemplo. En Shiqui Caro, un lugar donde hay agua, se establecieron varias familias, unas 25. Tenían un pequeño número de animales. Incluso las oenegés abrieron una escuela. Allí les encontramos. La semana pasada, el Gobierno bombardeó el lugar. Doce niños murieron con sus profesores. ¿Cómo es posible, entonces, que los refugiados vayan a volver? Mejor seguir con vida en los campos de refugiados.
–¿Quién está apoyando al régimen sudanés y quién está apoyando a los rebeldes?
–Mi impresión es que China está apoyando a todo el mundo. Necesitan crear una guerra en Sudán y mantener la inestabilidad para que sus empresas tengan mejor acceso. No tengo pruebas, pero es una intuición.
–¿Cree que el mundo está ignorando el sufrimiento de los habitantes de Darfur?
–Cuando hay un problema en África, Occidente lo ignora. Bill Clinton pidió perdón por el genocidio de Ruanda en 1994, donde murió un millón de personas. No hizo nada y ahora viene a decir ‘lo siento’. Los muertos no pueden recuperar sus vidas. Ahora, en Darfur, nadie actúa ¿Y qué es lo que va a pasar? 350.000 personas han muerto hasta el momento, y va a morir mucha más gente. ¿Y el mundo solo va a decir ‘lo siento’?.
May 24th, 2008 at 1:16 pm
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Nadie sabe realmente lo que está ocurriendo en el genocidio de Darfur»
«Nadie sabe realmente lo que ocurre en el genocidio de Darfur»
Daoud Hari, Escritor y activista sudanés pro Derechos Humanos
EDUARDO S. MOLANO. MADRID.
Muerte. Una palabra que Daoud Hari ha aprendido a expresar en infinidad de lenguas. Cuando en 2003 estalló la guerra en Darfur, Hari decidió combatir el horror de su pueblo con la única arma que consideraba eficaz: la palabra; y en su papel de traductor de periodistas y organizaciones internacionales ha dedicado los últimos años de su vida a denunciar el genocidio que sufre esta pobre región al oeste de Sudán.
Son muchos los corresponsales de medios como «The New York Times» o la BBC que deben a Hari su vida. Gracias a sus conocimientos de inglés y árabe se convirtió en el perfecto aliado de todo aquel que llegaba a Darfur con deseos de contar una historia. No en vano. la mayor parte de las embajadas de la zona ofrecían su teléfono como un particular seguro de vida para los que se atrevieran a adentrarse en las entrañas de la guerra.
Con algunos reporteros como Paul Saloek, periodista ganador del premio Pulitzer en dos ocasiones, incluso compartió cárcel en Sudán. Ambos -junto con el conductor del vehículo en el que viajaban- fueron acusados de ser espías. Tan sólo los esfuerzos diplomáticos del Gobierno de Estados Unidos y del Papa Benedicto XVI, permitieron su liberación.
Su historia, la de su pueblo, se encuentra ahora en «El Traductor» (Urano), una obra que pretende remover las conciencias de todos aquellos para los que este conflicto apenas es una ilusión.
Hari disfruta ahora de una segunda oportunidad en Estados Unidos, donde dice vivir «con los mismos problemas» que cualquier otro ciudadano. Sin embargo, confía en volver algún día a su tierra, algo que por el momento considera imposible.
Un conflicto olvidado
Las cicatrices que se retuercen en las sienes de Hari en forma de exclamación, realizadas por su abuela cuando era sólo un niño, son el símbolo del conflicto poblacional que sufre Darfur.
Hari es «zaghawa» y por el simple hecho de pertenecer a esta etnia ha perdido a varios miembros de su familia en un conflicto que muchos se resisten a calificar de genocidio. Para Hari, el Gobierno sudanés es uno de los máximo responsable del enquistamiento de la guerra, al financiar a los «janjaweed», guerrilleros nómadas que combaten contra grupos rebeldes como el «Ejército de Liberación de Sudán» o el «Movimiento Justicia e Igualdad».
Fueron precisamente estas milicias las que acabaron con la vida de su hermano -una de los más de 400.000 personas que han fallecido desde que se iniciara el conflicto-,un recuerdo demasiado «reciente y doloroso», aunque vivo cada día en sus sueños.
Por esta razón, se resiste a que los organismos internacionales se olviden Darfur, un lugar del que dice «nadie sabe realmente lo que está ocurriendo en este genocidio». Sin embargo, reconoce lo complicado de informar sobre un régimen que no «ofrece demasiadas facilidades».
Pero Hari, pese a las fatalidades que ha sufrido en su vida, nunca pierde el optimismo, porque como recuerda: «Si Dios te rompe una pierna, por lo menos te enseñará a cojear».
May 26th, 2008 at 4:35 pm
[...] en españa vemos las cosas a 20 años vista, aquí como dice el escritor Sudanés Daoud Hari (haz click para saber mas de él), exiliado de Darfur en EEUU, el horizonte de la existencia son las próximas 24 [...]